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martes, 2 de febrero de 2010

Shirin Neshat, una artista iraní II

Vamos a continuar en esta segunda entrega hablando de Shirin Neshat, una artista que plasma los códigos sociales, culturales y religiosos de la comunidad musulmana iraní y el complejo sistema de oposiciones entre hombres y mujeres, polarizados, en un sistema que se impone estrictamente binario en cuanto a la identidad sexual de su población.Vale la pena recordar las palabras del actual presidente de Irán frente a los estudiantes de la Universidad de Columbia que cuestionaron su actuación en este asunto, respondió: "nosotros no tenemos homosexuales. No tenemos ese fenómeno". Será interesante tratar el tema de la homosexualidad en Irán en próximos "post" de nuestro blog, ya que la paradoja que sufre este colectivo es el de ser un grupo represaliado con brutalidad y al mismo tiempo invisibilizado, tratando de encubrir lo que oficialmente no existe.


Ester Moreno toma las palabras de la feminista Fátima Mernissi “La escritura es mejor que un lifting” que relaciona el arte del texto con el cuerpo (ya que, al parecer, la textualidad da un aspecto radiante y rejuvenece a las escritoras árabes), para afirmar que Shirin Neshat posee y desarrolla un concepto artístico-ideológico de la corporalidad y prueba de ello sus trabajos de los últimos años, retratándose a sí misma con un atuendo tradicional árabe y escribiendo sobre su rostro y su cuerpo en bella caligrafía persa. Son imágenes intensas que cuestionan al tiempo que transmiten lo que el ojo percibe: el chador, las armas y la palabra, constituyen la base artística de la obra de Shirin Neshat y el cuerpo de la mujer es el lienzo perfecto sobre el que plasmar cualquier conflicto.

El velo en su obra tiene carácter de límite o frontera entre lo femenino y lo masculino, pero también representa el tabú sexual y la vulnerabildad del cuerpo, femenino en este caso, y contenido en el silencio de la palabras que expresa el rostro de la artista, preparado para convertir (como decía Mernissi) a una persona indiferente en un lector atento. Shirin Neshat consigue sin duda este efecto con la energía que desprenden sus imágenes, tanto en fotografía como en sus cortometrajes. Pero lejos de situarse junto a una imagen estereotipada de la mujer y el feminismo oriental, pretende demostrar al feminismo occidental que existen otras corrientes de pensamiento que defienden la equiparación de la mujer respecto al hombre adaptadas a sociedades y culturas diversas en las que, por tanto, la expresión y la perspectiva feminista es distinta.


Además de su ideología, la obra de Neshat manifiesta “la pérdida” identitaria que han sufrido las mujeres en occidente y en oriente, este hecho se ve reflejado en títulos como “Sin habla” o “Sin rostro”. El silencio es una forma de velo metafórica, una forma de emparedar la voz femenina. La nostalgia de lo perdido, el exilio y la marginalidad, más allá del retiro geográfico, aparecen en su obra en forma de mujer que apartada del orden social, exiliada del patriarcado (en palabras de Luce Irigaray) y del reconocimiento del cuerpo femenino sexuado como poseedor del derecho al deseo, velado y sujeto a un orden que solo reconoce a la mujer como portadora de la genealogía masculina. Debemos señalar aquí que la desigualdad entre mujeres y hombres, denunciada y perseguida por la artista, entra en un marco paradójico ante una situación de conflicto armado, es decir, ambos cuerpos se consideran iguales en la guerra. La autora siempre busca “ampliar” la imagen, estirarla hasta romper el propio marco artístico, y llegar a calar en la conciencia del observador que no puede hacer otra cosa que atenderla; el velo, el cuerpo y la palabra, no dejan de ser símbolos que fuerzan dicho propósito. El cuerpo, aparece fragmentado en manos, ojos, boca, pies… expresión misma de la mutilación física y psicológica que sufren las mujeres durante los conflictos armados y socialmente, debido al yugo patriarcal e histórico que las ata y las hiere. Esta relación de poder entre los cuerpos sexuados reconocidos en masculinidad y feminidad sirve de contexto para la cuestión de la gestión de la mujer de su propio cuerpo y su libertad de conciencia. En una imagen de la artista, aparece un ojo (que puede asociarse con la vulva), es un ojo desafiante, una mirada que construye un ojo que ya no es objeto sino sujeto de deseo frente al Otro, masculino, extranjero e, incluso, ante Otra mujer, manifestándose en su individualidad.


Shirin Neshat ha sido reconocida también por su trabajo de la caligrafía persa, como vemos en la serie Mujeres de Allah, y fue reconocida internacionalmente cuando en 1999 la XLVIII la Bienal de Venencia le otorgó el Premio Internacional por Rupture, una obra que produjo con casi 250 extras y en la que colaboró con la Galerie Jerôme Noirmont. Otros videos dirigidos por ella son Shadow on web (1107), Turbulent (1998) y Soliloquio (1999). Tras Rupture Shirin Neshat se centra en la búsqueda de una fotografía compleja, estética, capaz de crear un shock emocional importante. En 2002, junto con la cantante Sussan Deyhim crea La lógica de los Pájaros, producida por la historiadora del arte Roselee Goldberg, que estrenó en el Lincoln Center Summer Festival y con la que viajó al Walker Art Institute y Artangel de Londres. A continuación oponemos estas dos imágenes de la serie Rapture para observar la estética de la obra de Neshat que venimos definiendo en busca de un impacto emocional; en estas fotografías vemos con claridad la separación de los cuerpos identificados (atención a los colores) y separados como: mujeres y hombres. Las formaciones son también interesantes, la primera resulta desafiante a pesar de su apariencia estática y la segunda, la masculinidad que se mira el ombligo, replegada sobre sí misma, vuelve la espalda encerrándose en un círculo concéntrico.

El cuerpo es el soporte vivo del discurso de la mujer que ha sido velado, literal o metafóricamente, un velo que pretende reducirla a la categoría de cuerpo sexuado contra la que ella se revuelve con la mirada (tanto interior como exterior) hacia el que la observa, hablándole a través del silencio, con la palabra escrita sobre su propio cuerpo.

* * *

En la próxima y última entrega concluiremos este artículo con la obra de Shirin Neshat en formato video.

[CONTINUARÁ...]

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