Adéntrate y descubre la historia y la cultura árabe e islámica.


jueves, 21 de junio de 2012



El relato que presentamos se encuentra dentro del libro “Basta ya, Yusuf”, colección de relatos breves de la joven escritora egipcia, Amira Hassan Al-Dasuqi. Amira nació en 1985 en Gizah (Egipto) y se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad de Ayn Shams. Trabaja como periodista y en la elaboración de documentales. Sus relatos tienen como tema principal la lucha interna del individuo, el diálogo interior y el sufrimiento interno, que pasa desapercibido a los demás.

Tiene un blog:  amirahass.blogspot.com



Vino dulce 


Mis sentimientos hacia el amor y la muerte son coincidentes. Como ambos me producen miedo, me posee un irrefrenable deseo de probarlos. La muerte es algo terrible, el final de la vida, pero siempre he deseado saber qué me ocurrirá después. Por su parte, el amor es cruel y aterrador, pero ello no me impide querer disfrutar de momentos de amor, de descubrimiento y de placer. Cómo serán los preámbulos, quién tomará la iniciativa, la primera caricia, el primer beso, reconocernos por el olor de nuestros cuerpos, la muerte en el amor, y el amor hasta la muerte.

Las cosas fueron normales y soportables hasta que empezaron los sueños. Iba al trabajo a ver a Radi, me comportaba con él de la misma forma en la que había perseverado durante largo tiempo: interés creciente, miradas que hablaban por sí solas, el temblor de sus labios cuando me sonreía con embarazo, su mano apretando la mía cuando le saludaba, y el deterioro de mis nervios con el paso del tiempo.

 Todos sabemos –porque todos soñamos- que lo importante en el sueño no es solo lo que pasa sino lo que sentimos cuando soñamos porque, aunque lo que ocurra sea corriente y habitual, puede que lo sintamos de forma exagerada o que percibamos lo contrario a lo que debiéramos, porque los sueños, como todos sabemos, no tienen porqué ser lógicos.

En el primer sueño me veo a mi misma andando descalza por unas callejuelas de casas pequeñas de pocos pisos. Sus puertas de madera están llenas de polvo y telarañas y, en su interior tienen escaleras que siempre bajan. Siento nostalgia y miedo, un sentimiento puro de miedo a lo desconocido y a la falta de seguridad. Avanzo descalza entre gente que no me ve. Después aparece Radi con la camisa color crema con rayas blancas que tanto me gusta. Se dirige hacia mí y siento calor cuando me rodea con sus delgados brazos. Luego me coge como a una niña pequeña y me atrae con fuerza hacia su pecho. Miro al suelo por encima de sus hombros y observo cómo su larga estatura hace que haya una buena distancia entre el suelo y yo. Dejo caer la cabeza hacia atrás sintiéndome segura, un sentimiento puro de seguridad, y me quedo dormida. Entonces me despierto.

Me voy a trabajar y convivo con el sueño, a pesar de que es un sueño. Me gustaría ser de los que olvidan sus sueños o, por lo menos, ser de aquellos que lo que sueñan no les deja una fuerte huella en sus estados de ánimo. Cuando veo a Radi le sonrío agradecida por el abrazo de ayer.

[Continuará]


1 comentario:

Garrot dijo...

He descubierto hoy esta página y ha sido una agradable sorpresa. Mis felicitaciones por la excelente presentación y los artículos expuestos.

Soy arabista y sería un placer colaborar con vosotros.

Saludos.

Visitas

Avisos Clasificados Buenos AiresTurismo OnlineAvisos Clasificados Gratis en Brasil